Acabo de darme cuenta de que me he pasado la vida justificándome. Ante los demás, pero sobre todo ante mi misma. Y eso me ha supuesto una guerra continua conmigo y con los demás. Porque no me he aceptado nunca como soy, simplemente. Siempre he creído que no me importaban las opiniones de los demás, y tengo que pensar sobre ello, porque tal vez me han importado tanto que han marcado mi forma de ser y de actuar. Nunca es tarde para conocerse y para cambiarse. Pero estoy un poco perdida. Soy presa de un pequeño trastorno de ansiedad, y tengo mucho que pensar, o tal vez ese es mi problema y debo pensar menos y actuar más.
domingo, 1 de febrero de 2009
jueves, 29 de enero de 2009
Ingenua
Siempre lo he sido. Ahora tengo 51 años y sigo más o menos. El mundo camina por un sendero y yo voy por otro. Hay mucha gente como yo. Soñadores, creadores de formas e historias, gente con la cabeza un poco rara, capaces de vivir en este mundo, pero renqueando, llegando siempre con la hora cumplida. No estoy preparada para integrarme en la realidad absurda que supone aceptar las normas sociales sin cuestionarlas, y lo que es peor, aceptando que me dirijan la vida paso a paso amparados en la seguridad o el orden. Que no pueda pasar a mi casa sin enseñar el DNI, que me hayan robado y esté pendiente de hacer una declaración por denuncia falsa, cuando no he sabido nada de los trámites para coger a los ladrones y devolverme mis pertenencias. Estas son las cosas que hacen quererme bajar del mundo: las cámaras, los policías agresivos, mal educados y con una chulería que apabulla la sensibilidad ciudadana, la justicia gremial e interesada, la política indiferente a los problemas del día a día, las personas durmiendo en la calle, ese chico que pide en Sol con un vaso en la boca porque no tiene brazos. Ingenua y desengañada, sin esperanza, porque el cambio debe ser tan grande... Y no confío en los seres humanos.
lunes, 26 de enero de 2009
Rutina
Estoy un poco rara. He mejorado algo desde la última vez que escribí, pero me siento como el centro de un universo que no puedo dominar. La vida es así, para todos. La rutina que me espanta es la misma rutina de los demás, aunque cada uno tenga su propio escenario y sus compañeros actores. Pero esto que me atormenta porque no puedo cambiarlo es lo que atormenta a millones de personas. Las preocupaciones, las gestiones, el dinero, la salud, la familia, la falta de trabajo, la falta de expectativas... Resisto, pero a veces me cuesta tanto que me gustaría abandonarme en mi desesperación y dejar pasar los días uno a uno, tumbada en la cama simplemente, dejando correr el cielo sobre mi cabeza, día y noche sin final. Pero afortunadamente tengo responsabilidades, y aunque en ocasiones estas me pesan demasiado y me hacen sufrir porque no puedo ayudarlas más de lo que lo hago, eso es lo que me salva. Cuando depende alguien de ti, no puedes dejarte vencer. Esa es mi fuerza, pero tambien mi debilidad.
domingo, 18 de enero de 2009
Sigo queriéndome bajar
Sigo, aunque no todo el tiempo. Pero en definitiva sigo sin considerarme de este mundo. No porque sea éticamente mejor que otros, sino porque simplemente no entiendo ni acepto la violencia. Ni contra personas ni contra cualquier otro ser. La caza, los abrigos de piel, la pesca, las guerras, las matanzas étnicas o de focas. Todo es lo mismo, porque aunque nuestro sistema de valores ¡¡¡ le de a cada barbaridad un nivel diferente y le aplique un criterio distinto, todo es lo mismo, porque todo está dentro de nosotros, los seres humanos, menos humanos que nadie y que nada. Hipócritas, yo la primera, que consentimos este mundo sin explicación. Explotación, muerte, abuso, tortura, expoliación... todo es lo mismo, todo anida en el corazón de los hombres y solo espera el momento oportuno para hacerse ver. Odio este mundo y odio lo que somos. La vergüenza es nuestro único bagaje.
jueves, 15 de enero de 2009
Después de tanto tiempo
Después de tanto tiempo, para Alejandro, para que le ponga música y la cante desgarrado.
El tiempo y la distancia son el muro
que separa mi angustia de tus besos
Mi cuerpo te extraña todavía
y mis manos tiemblan
por tu ausencia
Después de tanto tiempo
de no verte
aún palpita mi corazón herido
lo daría todo por tenerte
pero tu ya tienes otro amor.
No quieres saber nada de mi vida
de la mujer que soy ahora
maldita y despechada y aún amando
como una loba herida.
Te quise y te quiero
y aunque quiero olvidarte
yo no puedo
No se que me diste con tu boca
después de tanto tiempo de no verte
aún ansío el roce de tus manos
tu corazón henchido.
Hoy voy a intentar de nuevo
como ayer, olvidar lo nuestro
y entender que no hay futuro
entre los dos
Que la historia que tuvimos es pasado
y que debo buscar un mundo nuevo
un amor que tape mis pecados:
amarte, desearte y no tenerte.
Perdido el corazón entre tus brazos
solo me queda buscar un hombre bueno
que me haga palpitar entre sus brazos
y me obligue a aceptar que tu eres el pasado.
El tiempo y la distancia son el muro
que separa mi angustia de tus besos
Mi cuerpo te extraña todavía
y mis manos tiemblan
por tu ausencia
Después de tanto tiempo
de no verte
aún palpita mi corazón herido
lo daría todo por tenerte
pero tu ya tienes otro amor.
No quieres saber nada de mi vida
de la mujer que soy ahora
maldita y despechada y aún amando
como una loba herida.
Te quise y te quiero
y aunque quiero olvidarte
yo no puedo
No se que me diste con tu boca
después de tanto tiempo de no verte
aún ansío el roce de tus manos
tu corazón henchido.
Hoy voy a intentar de nuevo
como ayer, olvidar lo nuestro
y entender que no hay futuro
entre los dos
Que la historia que tuvimos es pasado
y que debo buscar un mundo nuevo
un amor que tape mis pecados:
amarte, desearte y no tenerte.
Perdido el corazón entre tus brazos
solo me queda buscar un hombre bueno
que me haga palpitar entre sus brazos
y me obligue a aceptar que tu eres el pasado.
Mal
Poco o nada, o menos,
vacía,
un papel en blanco,
un amor muerto
La historia perdida
que nunca fue
el beso que nunca nos dimos
la mirada intensa perdida,
porque dentro de mi alma
no hay hueco para un mundo feliz
contigo
El tiempo se ha equivocado
yo me he equivocado
te quiero
y el amor vuela hacia el vacío
ya no tengo nada.
vacía,
un papel en blanco,
un amor muerto
La historia perdida
que nunca fue
el beso que nunca nos dimos
la mirada intensa perdida,
porque dentro de mi alma
no hay hueco para un mundo feliz
contigo
El tiempo se ha equivocado
yo me he equivocado
te quiero
y el amor vuela hacia el vacío
ya no tengo nada.
Estoy fatal
Este es mi paño de lágrimas o mi terapia particular. Esto quiere decir que he estado bastante bien una temporada. Pero el estado de ánimo es un enemigo que te acecha y te deja confiarte hasta que llega un momento, algo que te hace tropezar y pararte. Estoy en eso. No me encuentro bien y ayer tuve una crisis de angustia. Como siempre, no sabes si estarás enfermo del cuerpo, o todo será de la mente. Y te da un poco igual, porque el malestar no te deja vivir. No tengo demasiados problemas, pero si unos cuantos grandes, pero puedo con ellos. O he podido hasta ahora. Y de pronto me cae encima mi propia historia, que retroalimento con información negativa. Sé la teoría para mejorar, pero hacen falta intención y ganas. Tengo la angustia metida en el estómago y me duele la espalda, bajo la clavícula derecha, bien arriba. Y estoy ampliando las preocupaciones, haciéndolas más grandes. Espero que esto sea temporal.
jueves, 25 de diciembre de 2008
Navidad
Feliz Navidad. La fiesta de la falsa alegría y la tristeza honda. De las familias unidas sobre el altar del banquete y el vino y de los hombres solos. De la pompa y el brillo mentiroso.
Feliz Navidad. Salgamos a comprar de todo, a gastar. Salgamos a ponernos ciegos de comida y bebida, salgamos a ver sin mirar, saquemos a los niños a adorar al Corte Inglés, enseñemosles a perpetuar las tradiciones hipócritas, el oropel baldío.
Feliz Navidad.
Feliz Navidad. Salgamos a comprar de todo, a gastar. Salgamos a ponernos ciegos de comida y bebida, salgamos a ver sin mirar, saquemos a los niños a adorar al Corte Inglés, enseñemosles a perpetuar las tradiciones hipócritas, el oropel baldío.
Feliz Navidad.
martes, 11 de noviembre de 2008
Mono hombre
El mono hombre colgado del techo caminaba enseñándonos su espalda. Sus grandes mano, sus cuatro grandes manos, se deslizaban por el enrejado metálico que constituía el techo de su habitat. Las caras de la gente en los cristales reflejaba curiosidad, risas, desprecio y en algunas, pena. Pena de reconocerse en cierta manera en ese homínido encerrado caminando rítmicamente, sin perder su cadencia de un lado a otro de su recinto, balanceándose colgado. El mono hombre tiene ojos, y nos miró. En un momento dado se paró frente al cristal y nos miró a todos. Su indiferencia era total. Estará acostumbrado a los gestos infantiles de los visitantes, a sus chistes, a sus comidas basura.
No os dais cuenta, piensa, vosotros también estáis en un recinto, más grande, pero vigilados por cámaras, censados, apuntados en todas las listas, controlados por todos los ojos del estado y de los holdings. Yo no tengo nada, porque no tengo libertad. Pero tampoco tengo a donde ir, ya no. Me lo habéis quitado todo. Habéis destruido mi mundo y el vuestro. Seremos pasto de la misma masacre. Ni siquiera os odio. No tengo ningún sentimiento ya. No tengo ni recuerdos de otra vida. Mis cuatro paredes, mis plantas y mi vegetación y las horas de visita de los curiosos. Esos que también están encerrados ahí fuera.
No os dais cuenta, piensa, vosotros también estáis en un recinto, más grande, pero vigilados por cámaras, censados, apuntados en todas las listas, controlados por todos los ojos del estado y de los holdings. Yo no tengo nada, porque no tengo libertad. Pero tampoco tengo a donde ir, ya no. Me lo habéis quitado todo. Habéis destruido mi mundo y el vuestro. Seremos pasto de la misma masacre. Ni siquiera os odio. No tengo ningún sentimiento ya. No tengo ni recuerdos de otra vida. Mis cuatro paredes, mis plantas y mi vegetación y las horas de visita de los curiosos. Esos que también están encerrados ahí fuera.
viernes, 31 de octubre de 2008
Mucho tiempo
Hace mucho tiempo que no escribo. Y no es por falta de ideas, sino porque me da pereza. Soy compulsiva, o todo o nada. Los términos medios no están hechos para mi, en ningún sentido. También en mi socialización. Yo creo que soy egoísta para darme, para comprometerme, pero además, la vida me ha enseñado que los amores y las amistades son fugaces. Incluso las verdaderas, las que duran años porque no hay contacto, al final se pierden. Aunque yo misma me descubro deseando empezar de cero y olvidando el pasado. No me gustan las fotos, ni las historias familiares. Solo me gustan hoy y mañana. Los planes, a corto plazo. No se porque soy así. Quizá es como me moldeado mi vida, aislada para que no me hagan daño, con una coraza que me insensibiliza en cierto modo. Y la verdad es que ni echo de menos a la gente que me ha fallado, ni creo que necesite a nadie. Probablemente esté equivocada pero no soy una persona que se relacione con facilidad, siempre huyo. No se hasta que punto puedo seguir viviendo así, y en caso contrario, tampoco se como arreglarlo.
lunes, 25 de agosto de 2008
Pekín 2008 Día 16
Se acabó. Otra gran ceremonia, luz, música y chinos, muchos chinos. Es un país que no tiene problemas de gente. Lo que no se es como consigue la colaboración de tantos. Espero que sean voluntarios, pero me da que no. Pero tal vez sean simplemente gente contratada para estos actos. Ya sabéis que desconfío de la utilización que el gobierno Chino hace de su gente. Mientras, nuevas inundaciones, o terremotos, o lo que sea, en un territorio tan enorme que la modernidad pretendida solo llega a un pequeño porcentaje de la población. El resto no creo que haya disfrutado de las Olimpiadas.
Nosotros nos vinimos con unas medallitas más. Dieciocho en total. Y en los medios se habla de éxito deportivo. Ya veremos dentro de unos días. Entonces empezarán los análisis de los expertos. Espero que los críticos sean libres. Que examinen el deporte no tratado en su conjunto, sino disciplina por disciplina.
No hay nada más que hablar. Hasta Londres.
sábado, 23 de agosto de 2008
Pekín 2008 día 15
Hoy, lluvia de medallas. Tres de plata y una de oro. Como siempre, el oro de unos desconocidos remeros de kayak doble, Saúl Craviotto y Carlos Pérez, nos ha dado una alegría inesperada. Estos deportes tan poco cuidados son verdaderamente los que nos salvan en las olimpiadas. Estos verdaderos deportistas -en este caso son, además, policías nacionales- probablemente no vivan del deporte, pero rinden solamente por el verdadero espíritu deportivo. Esto es el deporte. Otra plata para David Cal, en ese canal estupendo hecho por los chinos para estos Juegos. Más de esta China artificial y ficticia que ha erigido un monumento a Samaranch por apoyar su candidatura. No me extraña que apoyara a una dictadura frente a países democráticos donde las cosas tienen que ser más claras y el ordeno y mando no suele servir.
Otra medalla ha venido del agua, el equipo de natación sincronizada ha realizado un magnífico ejercicio y ha sido plata en uno de esos deportes en los que los jueces cuentan más que los deportistas y el peso de las influencias y de la política dan y quitan medallas.
Por último, los jugadores de hockey han perdido el oro frente a Alemania. Los deportistas alemanes están en todos los fregados y nos toca enfrentarnos a ellos en muchas ocasiones en distintas disciplinas deportivas. Y siempre son temibles. Será cosa del carácter.
Bueno, pues mañana se acaba esto. No se donde van a meter todo lo que queda. Supongo que será un día largo.
Ya os contaré.
Pekín 2008 Día 14
No me gustan las despedidas. Tengo este defecto, quizá cobardía. Cuando llega el final, prefiero hacerlo rápido, y si puedo, pasar de el. De modo que no suelo disfrutar los últimos momentos, aunque sea en unas Olimpiadas. Por eso, estos últimos días, me cuesta escribir. Eso, y que no me hago eco del triunfalismo de los periodistas y de los dirigentes deportivos. Parece como si defendieran el honor de España en contra de los otros. Solo les importan el número de medallas, da igual el color o el deporte. Da igual la forma de conseguirlo. Todo da igual.
Ya he comentado que luego llegarán las críticas. Ya se alzan contra Odriozola, presidente de la Federación de Atletismo desde 1989 (¿No son muchos años?). Si lo hacen aposta, no lo hacen igual, que desastre de atletas. Ahora todos esperan que algún maratoniano les salve el cuello. Si consiguen una medalla, se la colgarán todos. No se si habrá bastante.
Hoy una gran decepción. David Cal en K1, seguro oro, ha sido plata. No es que sea mal resultado, pero esta plata es un descenso en el escalón. Más aún cuando nos habían contado los medios deportivos que el triunfo era nuestro. Como siempre, venden la piel del oso antes de cazarla.
Debe ser la influencia de ese grupo de familia real más políticos más dirigentes deportivos más pelotas más enchufados, vestidos todos con la ropa oficial de nuestros deportistas, que se apiñan ante las fotos y las imágenes de las televisiones. Deben moverse como una especie de ola, todos juntos, pegados para no perderse la foto.
Solo quedan dos días.
jueves, 21 de agosto de 2008
Pekín 2008 Día 13
Ayer me quedé a medias. Y hoy estoy bastante desanimada. El accidente del avión en Barajas, los muertos y sobre todo los familiares angustiados que las televisiones se disputan por captar, como si fueran imágenes candidatas al premio Pulitzer, cuando solo rompen la intimidad de una tragedia familiar. Se aprovechan de la sensación de irrealidad de te acompaña cuando sufres una gran pérdida, más aún, supongo, en estas condiciones de incertidumbre y desinformación.
De todas formas, todos lo sabemos, la vida sigue. Esto dejará de ser noticia. Afortunadamente las televisiones y otros medios de información saturarán el morbo y dejará de ser negocio.
Cuando se producen en agosto, este tipo de desgraciadas tragedias se magnifican ante la falta de noticias. Ya sabemos que los políticos estaban de vacaciones. Él parlamento no funciona. Si no fuera por las Olimpiadas y por la guerra en Georgia, no tendrían apenas de que hablar.
En Pekín, deportivamente, las cosas han mejorado. Otras dos medallas, una de oro, aunque en un deporte minoritario como la vela. En atletismo, nada. Decepción tras decepción. De todas formas, creo que la TV española ha perdido el norte. Cada día emite menos, solamente algún partido en directo, y apenas hace caso de las competiciones en que no hay españoles, con los cual nos perderemos grandes espectáculos. Espero que rectifiquen, porque una final olímpica, en cualquier disciplina cuenta con los mejores del mundo, y es la mejor práctica deportiva que se puede ver. Una vez, cada cuatro años.
Hoy llueve en Pekín. Ya sabéis lo que me gusta. Charcos, lluvia intensa, gente con los cabellos empapados, vida.
Me enfrascaré en los Juegos para olvidar la tragedia. Mi más sentido pésame.
miércoles, 20 de agosto de 2008
Pekín 2008 Día 12
Qué poco queda. Pasan los días rápidamente. Cuando por fin logre acostumbrarme al ritmo horario y me aprenda el nombre de algunos deportistas estupendos, llegará la clausura. Cuatro años esperando para que todo pase como en un sueño, una sucesión de deportes, la imposibilidad de centrarte en tus aficiones. Las mañanas de sofá. Pronto no quedará nada.
Claro que comenzará el futbol, y otras ligas y competiciones. El deporte desde la perspectiva del ocio genera dinero y espectáculo. Esto no para.
Pekín 2008 Día 11
Ya tenemos 9 medallas y estamos décimo terceros en el medallero. Pero no nos engañemos, por encima de nosotros, muy por encima, están los países de nuestro entorno: Gran Bretaña, que se sale, Francia, Italia… El escalafón sigue siendo el escalafón.
Nosotros hemos mejorado muchos, pero ellos también, siguiendo además una tradición que aquí hubo que fabricar. Tener a Nadal no significa ser los mejores del mundo a nivel deportivo.
Quizá nuestro problema, aparte del nivel deportivo, es que no tenemos la suficiente experiencia en competiciones –ignoro el motivo- pero hemos visto, sobre todo en atletismo, que nuestros deportistas se arrugan ante la responsabilidad. Pocos han dado todo su potencial. La mayoría se ha ido a casa sin sudar.
También me llama la atención la longevidad de muchos de nuestros deportistas. Quizá es que una vez que te sitúas, ser deportista es un chollo. Vemos a muchos de ellos que van por su 3ª o 4ª olimpiada. Eso significa muchos años de permanencia en la élite. No se que criterios siguen las federaciones –siempre sospechosas- o el COE para evaluar y permitir estas extensas carreras, que impiden la aparición de nuevos talentos. ¿Es transparente la política deportiva española de los organismos encargados de velar por los intereses deportivos?
¿A cuantos de nuestros representantes han eliminado en su primera actuación? ¿Nos disfrazamos de primera potencia llevando un montón de participantes que a la postre no tienen la menor opción? ¿Se pagan viajes de turismo? ¿Cuántos federativos han ido a los JJOO por la cara? ¿Y donde viven, como, cuanto cobran, como viajan?
En el desfile damos muy bien, alegres y numerosos, coloridos. Pero luego nos espera decepción tras decepción. Solo triunfamos en unos cuantos deportes. La natación, la gimnasia y el atletismo, las reinas de los Juegos, son deportes vedados a los españoles. Pobres resultados, a pesar de alguna medalla esporádica, anecdótica diría yo, aún siendo un poco cruel. Eso sin volver a hablar de los comentaristas que te cuentan la medalla antes de ganarla, haciendo su papel de gafe. Cuantas decepciones a causa de las falsas expectativas creados por estos pseudo comentaristas que se han aprendido la lección diez minutos antes de comenzar la retrasmisión. Vamos, como hacía yo en el colegio de pequeña.
Nosotros hemos mejorado muchos, pero ellos también, siguiendo además una tradición que aquí hubo que fabricar. Tener a Nadal no significa ser los mejores del mundo a nivel deportivo.
Quizá nuestro problema, aparte del nivel deportivo, es que no tenemos la suficiente experiencia en competiciones –ignoro el motivo- pero hemos visto, sobre todo en atletismo, que nuestros deportistas se arrugan ante la responsabilidad. Pocos han dado todo su potencial. La mayoría se ha ido a casa sin sudar.
También me llama la atención la longevidad de muchos de nuestros deportistas. Quizá es que una vez que te sitúas, ser deportista es un chollo. Vemos a muchos de ellos que van por su 3ª o 4ª olimpiada. Eso significa muchos años de permanencia en la élite. No se que criterios siguen las federaciones –siempre sospechosas- o el COE para evaluar y permitir estas extensas carreras, que impiden la aparición de nuevos talentos. ¿Es transparente la política deportiva española de los organismos encargados de velar por los intereses deportivos?
¿A cuantos de nuestros representantes han eliminado en su primera actuación? ¿Nos disfrazamos de primera potencia llevando un montón de participantes que a la postre no tienen la menor opción? ¿Se pagan viajes de turismo? ¿Cuántos federativos han ido a los JJOO por la cara? ¿Y donde viven, como, cuanto cobran, como viajan?
En el desfile damos muy bien, alegres y numerosos, coloridos. Pero luego nos espera decepción tras decepción. Solo triunfamos en unos cuantos deportes. La natación, la gimnasia y el atletismo, las reinas de los Juegos, son deportes vedados a los españoles. Pobres resultados, a pesar de alguna medalla esporádica, anecdótica diría yo, aún siendo un poco cruel. Eso sin volver a hablar de los comentaristas que te cuentan la medalla antes de ganarla, haciendo su papel de gafe. Cuantas decepciones a causa de las falsas expectativas creados por estos pseudo comentaristas que se han aprendido la lección diez minutos antes de comenzar la retrasmisión. Vamos, como hacía yo en el colegio de pequeña.
Pekín 2008 Día 10
Qué lejos de los nacionalismos violentos y separatistas queda la utilización de las banderas en los Juegos Olímpicos. En manos de aficionados felices, que asoman sus caras extasiadas por encima de las telas ondulantes.
Son banderas que identifican, sí, pero que comparten la alegría del triunfo sin entrar en rancios orgullos patrios. Se convierten, simplemente, en su grandeza, en símbolos de hermanamiento deportivo que no hieren, sino que adhieren al resto de espectadores a la gloria compartida con los ojos llorosos.
La especie humana, todas las especies me atrevería a decir, necesitan pertenecer y las competiciones deportivas de este calibre nos permiten desplegar los símbolos sin acritud, sin arrojarla sobre el orgullo de los otros.
Hace apenas un mes, cuando la selección española de fútbol ganó la Eurocopa mi mayor satisfacción –compartida, lo sé- fue la desmitificación de la bandera de España como propiedad de la derecha, y del nacionalismo español. Unos y otros, en toda España, en las autonomías del norte y del sur, en las capitales y pueblos, los españoles perdimos la vergüenza de usar nuestra bandera, de ondearla entre risas y gritos de júbilo, no con la ferocidad de los que actuaban como propietarios de la enseña.
Nunca me han gustado los símbolos que separan, ni las fronteras que aíslan a unos de los otros. No me gustan nada –ni los entiendo- y me dan miedo los nacionalismos soberbios, egoístas e insolidarios.
Tampoco me gusta nuestra mascota, la Reina.
Son banderas que identifican, sí, pero que comparten la alegría del triunfo sin entrar en rancios orgullos patrios. Se convierten, simplemente, en su grandeza, en símbolos de hermanamiento deportivo que no hieren, sino que adhieren al resto de espectadores a la gloria compartida con los ojos llorosos.
La especie humana, todas las especies me atrevería a decir, necesitan pertenecer y las competiciones deportivas de este calibre nos permiten desplegar los símbolos sin acritud, sin arrojarla sobre el orgullo de los otros.
Hace apenas un mes, cuando la selección española de fútbol ganó la Eurocopa mi mayor satisfacción –compartida, lo sé- fue la desmitificación de la bandera de España como propiedad de la derecha, y del nacionalismo español. Unos y otros, en toda España, en las autonomías del norte y del sur, en las capitales y pueblos, los españoles perdimos la vergüenza de usar nuestra bandera, de ondearla entre risas y gritos de júbilo, no con la ferocidad de los que actuaban como propietarios de la enseña.
Nunca me han gustado los símbolos que separan, ni las fronteras que aíslan a unos de los otros. No me gustan nada –ni los entiendo- y me dan miedo los nacionalismos soberbios, egoístas e insolidarios.
Tampoco me gusta nuestra mascota, la Reina.
domingo, 17 de agosto de 2008
Pekín 2008 Día 9
Cuatro medallas más. Hoy ha sido un gran día. Una de oro y tres de plata. El miedo ha cesado en nuestros responsables deportivos. Ya tenemos coartada para la gloria, para el entusiasmo colectivo, para esta España que se les hace enorme en la boca, y amenaza con desbordarles.
Hoy es domingo y estoy "adomingada". Llevo todo el día durmiendo en el sofá y no tengo ni inspiración ni fuerzas para escribir frases coherentes. Mis ideas se van hacia la piscina, que me llama. Voy a ganar unas cuantas medallas olímpicas en mi jardín.
Feliz tarde.
sábado, 16 de agosto de 2008
Pekín 2008 Día 8
Han sucedido dos acontecimientos que los medios de comunicación seguro relacionarán. Estoy escribiendo a las 17:47, por lo que no he tenido tiempo de comprobarlo, pero lo haré.
Hemos obtenido la segunda medalla de oro a la vez que la Reina ha comenzado a ver las competiciones. Se ve que se han turnado los Príncipes de Asturias con la Reina y la Infanta Cristina y su marido, el avispado Urdangarín. Ahora resultará que la Reina ha sido el talismán. Joan LLaneras, triunfador en la pista de ciclismo ha sido el objeto al que Su Majestad ha otorgado su real buena suerte. También ha estado viendo a Anabel Medina y Victoria Ruano, que se han clasificado para la final de tenis femenino parejas. Otra medallita. Ayer Nadal estuvo solo, pero supongo que él es tan bueno que no necesita a nadie. Me encanta. Parece humilde y lucha por todas las bolas. Y es del Madrid. Tiene 22 años y es una de nuestras estrellas deportivas, junto con Fernando Alonso y Pau Gasol.
Por fín otra medalla de oro y de nuevo en ciclismo. Aunque la sombra del doping planea sobre los ciclistas españoles creo que todos los deportista utilizan las mismas armas. Quizá alguno se pase y en ese caso entra en el abismo de la vergüenza hasta que acaba su sanción. Después parece que no hubiera pasado nada. El doping es de tramposos, y de personas que son presionadas hasta límites insospechados por sus entrenadores, médicos, patrocinadores, etc.
En deporte, el que esté libre de culpa, que tire la primera piedra.
viernes, 15 de agosto de 2008
Pekín 2008 Día 7-2
No pensé que tuviera que escribir esto, pero los resultados en las distintas pruebas de natación me han confirmado una gran noticia. Ningún español se ha ahogado.
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