martes, 8 de abril de 2008

La decisión 2

Jo Ana. Ha pasado casi un mes y todavía nada. Así no llegas a ninguna parte, que tu admirador necesita correr, al menos en estas primeras fases. He dicho correr, no te confundas. Porque ya sabemos que su punto débil son los años. Pero ya me has dicho que tiene unos cuantos puntos fuertes que lo contrarrestan: es fiable, responsable, te quiere y lo mejor que me has dicho de él hasta ahora: !Es que es un cielo¡.
Bueno, pues hasta a los ángeles hay que verles el plumero. De modo que ponte a ello. Si el sábado tiene algún problemilla de cualquier tipo, no te dejes vencer, que te conozco. Dale tiempo. Y hablo solo del plan social, no del íntimo.
Ay Ana, me preocupa que no tengáis un nido de amor, y que el no conduzca. ¿No será de esos hombres blanditos que te hará tomar todas las decisiones?
Supongo que habrás sopesado los pros y los contras concienzudamente. Y ha ganado él, por lo que veo. Me alegro por ti, por lo que tu quieres, por lo que deseas.
No dejes que nadie se mezcle en tu vida, ni dejes que le hagamos huir. Porque ya sabes que los Ballesteros son temibles.
Y cuando le hagas la prueba del algodón -por cierto ¿tomará viagra?- ten también paciencia y no compares ni recuerdes. Concéntrate. Y si las cosas no salen bien, paciencia, que el hombre lleva 8 años esperándote. Y si sale todo bien, enhorabuena, un problema resuelto y un punto más a su favor.
Bueno prima, que tu verás, que me mandes una foto y me tengas informada. No les cuentes a tus amigos las cosas con pelos y señales, porque el podría resentirse. Guardar vuestro mundo para vosotros, y en todo caso, me lo cuentas a mi.
Y tu madre y tu padre, que esperen, que sé hasta lo que te dirán.
Tu padre te dirá que te vas a quedar viuda rápido si te casas con el. Que está en la peor edad, la de los infartos.
Tu madre te dirá -además de que podría ser tu padre- que dentro de nada le tienes con los viejos, jugando la partida.

martes, 25 de marzo de 2008

Querida Nuria

Te han despedido. Y todos nosotros nos hemos quedado helados, en un primer momento y callados después. Parece que nunca hubieras trabajado aquí y eso que solo hacen unos 10 días que te echaron. Nadie ha movido un dedo. Con la creencia de que el dinero lo puede todo la dirección les ha dicho a los delegados que se ha llegado a un acuerdo. Pero no es cierto, la decisión es unilateral. Tu no te querías marchar.
Los delegados han asentido, como siempre, y se han conformado con la situación, no vaya a ser que caigan en desgracia. Y los demás, algunos dicen que acojonados, lo mismo, silencio. No podemos mirarnos a los ojos porque todos sentimos un poco de vergüenza. Pero nadie moverá un dedo por ti, Nuria, que el último día estuviste colocando expedientes de visados en cajas para ayudar y a la que no dejaron ni siquiera recoger más que su bolso y su abrigo, como si no fueras de fiar. Y eso es lo que dicen, que han perdido la confianza en ti. La dirección ha perdido la confianza en ti, aunque en otros foros dicen que no dabas la talla y oficialmente te han despedido por insultar a un superior. Por llamarle cabrón y machista en una reunión acalorada, tu contra tres fieras. Bueno Nuria, lo siento, porque ayer fuiste tu y pronto será otro y quién sabe a quién le tocará. Cuando nos llegue a nosotros, será demasiado tarde.

jueves, 13 de marzo de 2008

La decisión

Querida Prima: he decido hacer la lista de pros y contras de la que te hablé. Tomar una decisión es muy difícil cuando no hay un amor intenso, cuando un hombre te gusta pero no sabes si empezar una relación será un buena elección, teniendo en cuenta tu vida actual, tu situación familiar. Pero eres libre. Date cuenta de eso. Solo tienes que responder ante ti misma. Hoy puedes. De momento, yo que tu, probaría.

Pros
Un cambio de vida
Alguien como tu, con quién compartir las cosas
Apoyo siempre
Ser el centro del universo de un hombre
Formar una familia, tener hijos
Diversión, salidas...
Seguridad económica
Sexo seguro y tierno
Una casa propia
El amor de un hombre maduro es hermoso
Contras
Su edad, 14 años mayor que tu
Vive con sus padres, tiene dependencia
No le conoces relaciones con otras mujeres
Tu familia, que quizá no lo comprenda

De todas formas, esta lista es de oído. Eres tú la que la tiene que hacer, tú, que le conoces y sabes lo que sientes. Pero no te cierres en su edad. Los hombres maduros cuando se enamoran suelen tratar a la mujer como a una reina. Y tampoco te cierres en si tu familia le aceptará o no. Lo harán, aunque necesiten algo de tiempo. Pero lo que si será un choque para ellos, y tergiversará su objetividad, es saber que ya no vas a estar ahí solo para ellos, al 100%.
Tampoco pienses que es tu última oportunidad, 37 años, tu última oportunidad de que?. Quizá de tener hijos. No es cierto, tienes aún mucho tiempo para decidir. Pero eres tu la que tiene que hacerlo, sin presiones, sin prejuicios, lo que tu quieras, lo que tu sientas.
Suerte, tienes todo mi apoyo en lo que decidas.

Vuelvo

Hoy es un día especial para mi. Mi empresa se traslada a su sede social, 20 meses en obras. Y yo vuelvo a estar a cinco minutos (menos) de mi casa. No tengo que coger el coche, ni levantarme a las 6 de la mañana. A partir del lunes volveré a tener una vida. Hoy es un día feliz para mi.

miércoles, 27 de febrero de 2008

La corriente

¿Porqué estoy así? Me complazco en los pequeños desastres y trato, consciente o inconscientemente, de magnificarlos. Se me ha caído una funda de una muela y eso se hace una montaña que no me permite seguir adelante. No se porque, aunque ir al dentista es uno de mis punto débiles, una especie de trauma sin definir, sin contornos. Estoy aquí y estoy viva, pero mi cuerpo no responde como debiera. Es capaz de entrar en la cadencia de la pasividad, de la falta de energía. No se que me consume. y tampoco se como vencerlo. Pero lo peor de todo es que me complazco y no lucho contra ello. Contra la pasividad, actividad. Pero hay que tener ganas, y yo siempre estoy más a gusto tumbada en un sofá que haciendo cualquier otra cosa.
Esta falta de energía es algo físico. No puedes y no quieres hacer cosas, aunque estas te causen placer. No, quiero permanecer parada, quieta, aburrida muchas veces como una ostra. Pasando de las actividades que me atraen, de las cosas que me gustaría hacer. Pero no hago. Todos los plazos se me pasan. Todo el tiempo se me va de entre las manos sin aprovecharlo. La corriente me arrastra consigo, pero no me lleva a ningún puerto.

jueves, 21 de febrero de 2008

La playa

Por encima del horizonte solo hay cielo. Cielo gris que se extiende por las alturas de mi vida, las que mis ojos alcanzan. Y es tan grande la cúpula que forma, que me siento pequeña, insignificante. Y así soy realmente. Un grano de arena en una playa dividida. Al norte crecen arbustos y sombrillas. Hay chiringuitos donde olvidar la sed y el hambre, duchas donde limpiarse los pies de arena y un puesto de la cruz roja que vigila las picaduras de medusas. Al otro lado, al sur de la playa solo hay arena y manchas marrones de lo que fue sangre derramada, que se mezcla y se hunde y queda como si fuera una materia indestructible. Los cuerpos tumbados sobre la arena tienen posturas raras, piernas torcidas, manos crispadas, si te acercas un poco ves que están muertos. En esta playa, donde azota el mar enfurecido, no hay nada. No hay ni siquiera silencio. Yo estoy en la playa norte, pero puedo ver la playa sur, puedo sentir su angustia, el dolor de esa gente que al fondo se refugia en un saliente del acantilado. Puedo ver su sed y su hambre, sus heridas, sus manos vacias, sus ojos secos, sus hijos ateridos sin fuerzas para elevar los brazos suplicantes a su madre y llorar, llorar por el presente y el futuro, por la falta de esperanza y de comida, por el frio, por el horror de haber nacido en ese lado de la playa. Yo los veo, si, pero me doy la vuelta porque no puedo soportar la imágen, su ruido. Y cierro los ojos para olvidar que formo parte de ese mundo, también, que su mundo también es el mio, que somos todos del mismo mundo, que somos todos seres humanos, que su dolor debería explotar en mi conciencia y que mi responsabilidad abarca más de lo que me conviene pensar.

Parejas

El tiempo de la soledad y del olvido nos parece lejano. No tenemos tiempo para pensar en ello. Pero está la vuelta de la esquina, porque nadie nos asegura nuestro mundo, pequeño o grande, rico o pobre. Nuestra gente es lo único que importa. Veo matrimonios de mil años, que viven solos pero están juntos, los dos. Se han acostumbrado a depender el uno del otro y van agarrados de la mano y de sus bastones a todas partes. Siempre uno está mejor que el otro, y su drama es saber que uno sobrevivirá al otro. Después de toda una vida, ¿como puedes aprender a vivir solo?. Has tenido tu compañero, tu consuelo, tu igual y ahora dependes de tus hijos, o de nadie. Estás tu solo/a. Los dos quieren ser el primero en irse.
Me dan envidia, aunque piense que tienen el tiempo contado, me dan envidia, porque yo nunca lo tendré. Y se que habrán pasado por épocas malas, de desamor, de indiferencia, tragedias y pequeños dramas, tal vez por infidelidades, por traiciones. Pero cuando el tiempo de la guerra ha pasado, les queda la calma, su refugio, su casa y ellos dos.
Cuando tienes un compañero no te hace falta nadie más. Cuidaros los unos a los otros. Y cuidar eso que la vida os ha otorgado simplemente por azar y no lo déis por hecho, que no todos lo tenemos. Mi madre hace años, siete, que perdió a mi padre, y perdió sus brazos y sus piernas, pero tambien al hombre al que cuidaba, al que hacía cada día la comida con mimo. Nunca estaban de acuerdo, ni falta que hacía. Cuanto extraño esa imagen de los dos juntos en todas partes. Cuidaros parejas. Y si aún los tenéis algunos de vosotros, cuidarlos también porque nadie los sustuirá cuando se vayan.

jueves, 14 de febrero de 2008

Me deprimo

Me deprimo. El trabajo, el día a día, es como un mar embravecido con lagunas de calma. Pero las corrientes están debajo, bajo un superficie hermosa y excitante. Y es muy dificil bregar con este mar año tras año, cuando aquello de lo que oíste hablar, de la discriminación por razón de edad te alcanza como una ola que te alza en su cresta y te arroja bajo la curva, donde te revuelca y hunde hasta que en el regreso, te lleva con ella. Nunca puedes llegar a la orilla, ya no puedes. Ya no tienes edad. Y sufres un gota a gota que va minando tus ideas, tu iniciativa, tu ambición, tus ilusiones. Hoy he dicho por primera vez la frase en alto, esa frase temida que nunca he comprendido hasta ahora: para diez años que me quedan... Tengo 50, así que con suerte podría jubilarme a los 60, pero 10 años es mucho tiempo, y más ahora. No puedo permitirme renunciar a vivirlos o a vivirlos hundida en la miseria de la conformidad, de la rutina. No valgo para eso. No se vivir sin luchar. Pero luchar contra los elementos es muy dificil y yo tampoco tengo fuerzas para ello, ni respaldo, ni dinero para decir que nada me importa y que ahí os quedáis. No puedo. Estoy atrapada en mi medio de vida, en mi casita caliente, en mis fines de semana tranquilos. No puedo arriegar lo que tengo, ni perderlo. Pero el precio es alto. Vivir bajo la bota de los mindunguis unidos del mundo. Nueva especie en crecimiento.

jueves, 7 de febrero de 2008

Primavera

El tiempo de la primavera viene hacia nosotros como una esperanza cierta de mejora. El sol permitirá florecer los campos y las almas. Las piernas tomarán el aire y los ojos se achicarán mientras la sonrisa ocupa nuestra boca. Viene tiempo bueno, tiempo de luz y días largos. El calor empapará de brisa nuestras casas. Por las ventanas abiertas circulará el aire de las mañanas tíbias y en la noche los corros en la calle llenarán de murmullos nuestras camas. El tiempo que vendrá será mejor.
Para ti también. Te he visto dormir en el pequeño soportal de la tienda cerrada, pequeña como eres y vieja o tal vez solo arrugada porque tu piel no tiene protección, está siempre asomada al viento y a la lluvia, a este invierno desolador y largo que no te permite dejar de temblar. Te di cinco euros hace días y no te he dado más. Me da verguenza. Tu no pides. Pero estás ahí sentada esperando la noche entre cartones para dormir en las peores condiciones que una persona merezca. Y no te he visto comiendo ni bebiendo.
Ahora vendrá la primavera y podrás al menos estirarte y cambiar tu ropa vieja por otra más ligera. Y podrás dormir sobre el asfalto sin el frío que apaga tu mirada, que agarrota tus manos y tu vida entera. La primavera tal vez traiga nuevos tiempos. Tal vez las cosas cambien. Tal vez tu vida cambie. Ten esperanza al menos mujer. Aunque sea dificil cualquier cosa puede suceder... en primavera.

lunes, 4 de febrero de 2008

Telenovela

Hoy mi oficina parecía una telenovela mejicana. Todo eran susurros y corrillos porque nos hemos hecho un trabajo de encaje fino y entre unos y otros hemos descubierto que nuestro jefe y una de las empleadas tienen una aventura. Hoy estaban de viaje de fin de semana a Praga. Por lo visto es una de las ciudades preferidas del jefe para sus conquistas. El está separado y no hace mucho que rompió con su última novia. Ella estaba casada hasta nuestras últimas noticias. Ambos tienen un hijo, ella un niño de unos 8 años y el una joven de 16 años.
Estos líos en la empresa son perjudiciales para todos, pero sobre todo lo será para mi compañera cuando todo acabe. Ella será la que aguante la bajada de la montaña rusa, porque ahora todo es subida. Ha sido ascendida (a costa de otra compañera) y es tratada de modo especial. Es más, hay un corrillo de personas que actúan como tapadera. Pelotas.
Ella no parece querer ocultarlo. Contó que se iba a Praga con una amiga. El contó que se iba a ver a su hija a Canarias, pero salieron juntos hacia el aeropuerto, el con una guía de viaje de Praga que le prestó su segundo.
De modo que hoy ha sido un día de especulación. No es que el se aproveche de ella, que tiene ya cuarenta años, pero su modo de vida no ha sido nunca como el que es al lado de mi jefe, un hombre con una buena posición, culto, atractivo a su manera, snob. El tipo de vida que le va a enseñar no es uno que ella pueda mantener después. Pero la vida de cada uno es privada.
El problema es cuando afecta al resto de trabajadores, cuando hay dicriminación positiva por lío y se hacen distinciones sin argumentos. Pero al fin y al cabo el lunes se nos ha hecho mucho más corto.

lunes, 28 de enero de 2008

¿Odio mi trabajo?

Nunca he sido, desde mi primera juventud, de sentimientos tan fuertes como el odio. No odio a nadie, porque nadie merece ser odiado, hay que ser un poco objetivo y pensar que cada uno de nosotros está simplemente a un lado o a otro y que vemos las cosas de diferente modo. Pero el odio se extiende más allá de las personas, a los conceptos y ahí si quiero odiar: la muerte de los inocentes, el abuso del poderoso, el daño por el daño, la avaricia y la petulancia, la indiferencia... mi trabajo.
Es un conjunto de sentimientos, mi edad, 50 años, lo que según mis jefes no me permite una proyección a futuro (me baso en los hechos, no en las palabras), mi antigüedad en la empresa, 31 años, lo que hoy por hoy supone una visión destructiva desde la dirección: solo derechos y nada de deberes. Así nos ven.
Es cierto que mi ambición no es grande, y mi visión de las cosas ha cambiado. Esta empresa era parte de mi vida, ahora no. Ahora solo quiero que acabe la jornada. Antes, muchas veces, esperaba con ilusión los trabajos del día, ahora no. Ahora solo espero que pasen las horas.
Han puesto a una de las personas más imaginativas de la empresa, a mí, a controlar un sistema de gestión integrado basado en procedimientos, procesos, instrucciones: reglas y normas, uniformidad. Será estupendo para la empresa, pero yo no soy la persona idónea. Pero tengo un título bonito, y la mayoría de los días ni se fijan en mi. Y si se fijan, malo. En realidad, a pesar de tener un gran sueldo y un buen puesto, de tener cierta autonomía y ser, en general, bien tratada, me siento objeto de acoso laboral. No estoy en una esquina olvidada, pero se puede estar en el centro y aislada. Mi segundo al mando, el segundo en el organigrama, me dice con bastante frecuencia, y me lo trasmite de otras formas con más frecuencia aún, que no estoy en los equipos de creación ni decisión. Es decir, que me calle. Que haga lo que me digan y que olvide que tengo una mente despierta, excepto en mis procesos, procedimientos...
Así que en días como hoy, lunes, simplemente me muero de sueño y miro el reloj. Tengo mucho que hacer, pero la verdad es que no domino los temas, no sé muy bien como saldrá mis próximos trabajos y eso me preocupa. Soy responsable. Pero estoy en un ambiente que ya no conozco, los pactos van por encima del trabajo, los pactos de no-agresión entre los nuevos jefazos nombrados nos dejan a los demás en un término medio que casi nadie entiende. Tampoco interesa demasiado entenderlo. Es así y ya está. A callar y a trabajar. Pero yo pienso, pienso mucho y me encuentro aislada.
Me planteo irme de la empresa, aún sabiendo que es solo un sueño utópico. Y me planteo plantarme ante mi médico de cabecera y decirle que no soporto venir cada día hasta el trabajo, a aguantar los mismos chascarrillos, las mismas memeces que todos los días.Y me pregunto de nuevo ¿Odio mi trabajo? Encorsetado, normativizado, conceptual, aburrido, monótono... ¿U odio lo que le rodea, o le adorna? Ese personajillo que nos han metido con calzador para que el personal no se le suba a las barbas al manda más. Que por otra parte ha tenido nuestro apoyo y nuestro cariño -¿Qué difícil verdad?- En momentos cruciales. Aún hoy, creo que nos la jugaríamos por él. Pero está tan equivocado, tan desorientado. Pero el orgullo es fuerte y le tiene cegado por el lado que no le ciega su adlátere. En fin, esperaremos acontecimientos. Cuando menos te lo esperas la vida da un giro.

viernes, 25 de enero de 2008

AF

Hoy me toca, de nuevo, hablar de Alejandro. Le he visto en un programa de la televisión mejicana, guapo, aunque como siempre, envarado. Pero ha cantado un poco en directo y me maravillo. Tiene una voz preciosa que cada vez me gusta más. A veces es un poco engolado, pero aún así me gusta. Es poderoso cantando, le sobran recursos y los emplea. Incluso me he puesto a oír en el coche su penúltimo disco, el que menos me gusta de los últimos, Viento a Favor. Es un poco como hecho a medida, variado, estudiado, pero no se si técnicamente está bien grabado, porque se le nota mucho la pronunciación de las v casi como f. Creo que en algún punto del tratamiento técnico está forzado. Lo mismo pasa con su voz en el dueto con Beyoncé. Su voz suena un poco ronca, no parece él hasta que baja. Ella canta muy bien, de modo que no se porqué él está manipulado. Su último disco, 15 años de éxitos no me lo he comprado, ni siquiera pirata. Lo he bajado de Internet. Me siento un poco culpable, no solo por el, sino por todos los autores. Si me pongo en su lugar me parece un robo. No me cuestan nada, Papito, Dos pájaros a Tiro... No se si el canon digital sustituye estas pérdidas, pero no lo creo. Cuando ves a los top manta con todas las novedades discográficas te preguntas cuanto dinero dejarán de percibir por la venta de sus productos. Aunque claro, las discográficas no pierden, siguen ganando. Lo que ocurre es que si hay riesgo no quieren saber nada y no lanzan nuevos cantantes. Tiene que cambiar el mercado y las nuevas tecnologías lo conseguirán en breve. Yo mientras sigo con Alejandro en el oído. Su voz no tiene que ver con las tecnologías, sino con la garganta de un hombre con un don. Es como la fruta que crece en los árboles, frutos del paraíso para nuestro placer común.

miércoles, 16 de enero de 2008

Cadena perpetua

Ayer iba caminando por Sol, con mi perra, viendo a la gente ajetreada, ir de un sitio para otro como hormigas buscando el hormiguero. Había estado hablando con mi prima Ana, que tiene problemas en el trabajo, problemas de saturación, de exceso de trabajo, de falta de ayuda, de apoyo. También hablé con mi hermano sobre mi cuñada, que tiene un problema de ansiedad asociado a su trabajo, que ha comenzado a primeros de enero. Los problemas son distintos, como mi caso, que también lo es. Pero en las tres subyace el problema común de la obligación de ganarnos la vida por encima de nuestras preferencias, de nuestras necesidades personales, de nuestra visión interior, etc. Es decir, nos colocamos sobre patrones en los que no encajamos, a una le tiran las costuras, a otra le está largo el traje y a otra, simplemente, no le gusta el color, pero ninguna se vestiría con esa prenda si pudiera elegir.
Cuando iba caminando por Sol desee poder ser feliz en mi trabajo. Desee llegar cada mañana con ilusión ante la aventura de desarrollar y hacer cosas nuevas. Pero las 8 horas de rutina, de luchas subterráneas, de incomprensión, de falta de motivación pueden con ese sueldo que a final de mes suponer la diferencia entre vivir con comodidad o malvivir. Siempre se habla de esa gente que gana mucho dinero pero no tienen tiempo para gastarlo. Pero el problema contrario, tener mucho tiempo y poco dinero es peor. Las cosas sencillas de la vida, como pasear, leer, o simplemente ver la televisión, charlar, no parecen cosas importantes, no parecen merecer el gasto de tu tiempo, pero verdaderamente son lo único que nos puede salvar. Contra esa cadena perpetua que supone el trabajo diario solo podemos llenarnos por dentro de valores e ideas, fabricarnos un airbag interno que nada ni nadie pueda estallar. O impregnarnos de una pátina de aceitoso líquido que deje escurrir hacia el suelo todos los comentarios dañinos, o malsanos.
Chicas, si pudiera aliviaros, pero si no puedo hacerlo conmigo misma, como podría ayudaros a vosotras. El futuro es incierto, pero no es eterno y no se porque nos preocupa tanto si no podemos comprarlo. Deberíamos disfrutar ahora que todavía podemos. Pero estamos pendientes de la seguridad.

domingo, 13 de enero de 2008

Benazir Bhutto

Benazir Bhutto  ha muerto asesinada. Es algo que cualquier vidente de tres al cuarto hubiera podido predecir. Cualquiera de nosotros lo hubiera podido hacer. Al fin y al cabo es el destino de los "profetas" de buena parte de esos países legendarios que forman parte del medio y lejano oriente. En concreto Pakistán y la India, países grandes, ricos, influyentes internacionalmente al menos por sus dimensiones y población, donde la mayoría de la población apenas sobrevive. En este panorama surgió la figura de Benazir, la primera mujer musulmana al frente de un país, elegida democráticamente. Una mujer hermosa, instruida, con carisma. Una mujer que ocultaba bajo un velo etéreo, normalmente blanco una cabeza muy bien puesta sobre los hombros. Pero como muchos de sus conciudadanos y la mayoría de los integrantes de estas estirpes de poder populista de los países del indostán, consciente de la necesidad, o del sino, de morir como martir. Es parte de su biografía, de su destino vital. Ya han nombrado al nuevo martir, su hijo. A no tardar demasiado le veremos morir. Poco importa la mano asesina, casi siempre bajo el manto de la traición. Poco importa la forma.
Pero de la muerte de Benazir lo que más me sorprende es la poca repercusión entre nosotras, las mujeres de su/mi generación que la vimos en su día como modelo de resistencia, de empuje, de mujer que sin renunciar a sus principios era capaz de aglutinar a un pueblo (alejado de los principio democráticos y de la igualdad de géneros) a su alrededor. Las circunstancias políticas en Pakistán nunca han sido claras y los cambios políticos han sido producto de golpes militares o planificados por una democracia corrupta. No creo en todos los pecados de Benazir, pero en realidad eso me da igual, porque ella abrió puertas, liberó prejuicios y llevó a su país a las esferas internacionales, a la curiosidad del resto del mundo. Extendió sus fronteras más allá de esos límites geográficos que tantos disturbios crea con la vecina India.
El subcontinente indio cuenta con una cuarta parte de la población mundial, y su densidad de población es siete veces superior a la media mundial. Su situación política global siempre es preocupante y desde luego el papel de la mujer en esta zona es bastante precario. Benazir fue una especie de rayo de esperanza, del despertar de las minorías, de los desfavorecidos.
Cada granito de arena vale. El mundo cambiará o su destino es facilmente predecible.

viernes, 11 de enero de 2008

El examen

Mañana me examino. Estoy estudiando psicología a distancia y mañana me enfrento con la realidad más sangrante. El papel en directo, las preguntas solas conmigo. No suelo memorizar todo lo que estudio, pero en este caso, en una asignatura como Fundamentos de Neurociencia esto es un problema, porque la terminología es la que es y no puedo utilizar sinónimos o adjetivos calificativos. El supraquiasma, es el supraquiasma me ponga como me ponga, aquí y en Pekín. El mayor problema es situar los términos. Tengo localizados los órganos cerebrales, pero el problema es su conexión y coordinación. Que neuronas traen y llevan, que áreas se activan o se desactivan. Muy difícil, aunque muy interesante. Pero aunque estudie a fondo esta asignatura se que me quedaré tan en la superficie que quizá no le he dedicado el suficiente tiempo. Esto en realidad es anatomía, medicina, fisiología. Yo solo quiero atender a gente con problemas, no con enfermedades, porque no creo estar capacitada para ello. El psicólogo tiene su propio campo de actuación y este acaba donde empieza el del psiquiatra, neurólogo, etc. Pero lo que a mi me importa mañana, como siempre, es aprobar. Ser capaz de acordarme de lo que me pregunten, incluso entender las preguntas, problema que siempre me surge. Nunca he sabido si mi lógica es errónea o lo son las mentes de los demás. Supongo que el problema será mio. Desearme suerte, el balón está aún en el tejado.

miércoles, 9 de enero de 2008

Soy como soy

Uno de los mayores problemas del ser humano es la insatisfacción. Con lo que somos, con lo que tenemos, con nuestro entorno. Pero lo principal es aceptar que eso es lo que hay. Y que si queremos podemos ir cambiando, pero lo primero es aceptarnos como somos. Porque sino la insatisfacción nos corroerá por dentro, desde las entrañas hasta envolvernos en una red de amarguras y envidias. Mírate, observate y probablemente no será todo tan malo. Apunta las cosas que quieres cambiar y empieza poco a poco. No trates de comerte el elefante de una sola vez. Y acepta a los demás también como son. Si los quieres, porque los quieres así. Y si no los quieres, que más te da.
En cuanto a desear aquello que no podemos tener, preguntate que te es imprescindible, que importan las cosas, las propiedades. Si tienes salud, una casa, un trabajo y alguien que te quiera, no se necesita nada más. El dinero no compra la felicidad, ni la salud, aunque hace habitualmente las cosas más fáciles. Pero tu eres la persona que eres por tu lucha, por tu día a día, porque tratas de mejorar con tus mimbres y en eso está el verdadero mérito y la satisfacción personal, la más importante, la que tampoco compra el dinero. Sientete a gusto contigo mismo y aceptate como eres, seguro que no es tan malo. Quiérete porque eres lo más importante de tu vida y probablemente de la vida de otros.

jueves, 3 de enero de 2008

Salsa asesina

Hace al menos tres meses compré un pollo asado en un establecimiento de comida preparada. Cuando saqué el envase del coche se derramó la salsa sobre el suelo del garaje. Durante varios días olió a pollo asado en toda la planta, y el líquido sobre el hormigón tardó bastante en dejar de ser líquido. Después de tres meses y de observar día tras día la evolución de la mancha que quedó, observo que sobre el hormigón grisáceo se proyecta una superficie más oscura que no varía su tamaño. Es como el chapapote del prestige. Es una salsa que se ha quedado sólida sobre el suelo y que no parece disminuir ni concentrarse. Sigue ahí como amenaza de sus componentes. Si actúa así sobre el hormigón, ¿como actuará sobre nuestro estómago o nuestros intestinos? y después, sino no es biodegradable, será un residuo tóxico que ha corrido por nuestro cuerpo libremente. Supongo, como lega que soy, que el problema serán los aceites o grasas utilizados para preparar esa salsa. Y me pregunto donde van todos esos residuos que arrojamos por las tuberías de los fregaderos y como afectan al medio ambiente. Utilicemos los puntos limpios y llevemos allí los aceites utilizados. Todos nos quedaremos más tranquilos.

Sexo virtual

¿Porque llaman sexo virtual al sexo por internet? Que tiene de virtual, es sexo independiente, sexo separado, sexo en red, pero sexo al fin y al cabo. Porque a cada lado, delante y detrás de cada pantalla hay personas. Unas veces en vivo y otras en fotos o vídeos. Pero siempre son personas, no seres creados en la imaginación, ni seres que solo existen en ese plano plano que es la pantalla del ordenador. Y cuando practicas sexo significa que estás haciendotelo, aunque sea contigo mismo. Internet es la inspiración, la revista porno, la película guarra, pero los actores son personas y tu eres tu, con tus manos en acción. ¿Que tiene de virtual una masturbación?, ¿parece más fina por ser "virtual"? El diccionario de la RAE define realidad virtual como "Representación de escenas o imágenes de objetos producida por un sistema informático, que da la sensación de su existencia real". Lo que llamamos sexo virtual no es mentira, no es producto de un sistema informático, solamente se trasmite a través de él. Y los hombres y mujeres modernos lo utilizamos como sustituto de relaciones verdaderas en su sentido histórico o social. Para hacer sexo nunca han hecho falta dos personas, con una y algún artilugio, habilidad, historia y sobre todo con la imaginación que nos hace volar y conseguir cualquier cosa podemos follar con cualquiera, tener fantasías que no seríamos capaces de hacer realidad. Lo que quizá no entendamos es que esas personas que nos muestran el sexo más desaforado, más herido en la red, el más humillante, son reales, no son imágenes virtuales, y nosotros nos excitamos viendo como muchas de esas personas son maltratadas y vejadas, en el mundo de la globalización nos llegan imágenes desde todas partes con una característica común, la explotación de los más débiles en aras de la ganancia de los más fuertes. Y nosotros, eso si, somos cómplices reales, no virtuales, porque somos por un lado consentidores y por otro consumidores de esa irrealidad que escenifica nuestras fantasías más alucinantes, más pervertidas. No nos sentimos culpables porque nada nos parece real y porque nos venden que ese sexo nuevo, permitido, fácil, no nos deja huellas: ni emociones, ni enfermedades, ni remordimientos. Por unos cuantos euros compramos la vida expuesta, humillada, de un montón de seres.

martes, 1 de enero de 2008

Serrat

Están echando en la televisión un concierto de Serrat y Sabina. Sabina que gusta y me cae bien, pero lo de Serrat es otra historia. Esta si que no es de fantasías ni de amores imposibles. Esta es una relación que tiene ya unos 36 o 37 años. Desde que se cruzaron nuestros caminos, yo en el colegio y el cantando. Ha sido una historia de vida, paralela, el creciendo, yo creciendo, el envejeciendo, yo pronto, el cantando, yo escuchándole. Los discos de Serrat se compraban sin oírlos. Era una cuestión de fe. Y siempre estaba ahí, pensando lo que yo pensaba y diciendo lo que yo no sabía como decir. La cabeza sobre los hombros, la sensatez como forma de expresión y eso ojillos pícaros capaces de arrancarte una sonrisa, o una lágrima. Eres parte de mi vida, como mi familia o mis amigos antiguos. Eres un referente, una de esas personas que sí me hacen desear ir en este mundo.

Feliz año nuevo

Feliz año nuevo. En este nuevo año, como siempre, comenzaremos con buenos propósitos. Quizá no sea tan difícil, todo es cuestión de hábitos, podemos cambiar. Yo me voy a proponer ser más humana, abrirme más a los demás, aprovechar las oportunidades e intentar divertirme como lo hace la mayoría de la gente. Menos pensar y más acción, menos soledad y más gente. Tal vez todo vaya mejor, me vaya mejor. Es un buen propósito, aunque ya me parece complicado si quiero comenzar mañana. Sigo prefiriendo quedarme en mi casita. Ya veré. Tal vez esté equivocada, o tal vez las cosas sean más fáciles. Vivir simplemente sin plantearte cada paso, sin que te de pereza ir con el rebaño. Y no lo llamo rebaño con ánimo peyorativo, sino al contrario, con la envidia sana de quién no sabe relacionarse. Se me ha olvidado. Aún recuerdo otros tiempos en que me gustaba la gente y mi casa no era mi castillo, sino simplemente mi hogar. Ha pasado uno hora del nuevo año. Tengo muchas cosas que cambiar y muchas que cuidar. Espero lograrlo. Lo más importante es intentarlo.